Ventaja y desventaja en el sistema electoral español.
Repasando últimamente Menéame me he topado con varias noticias sobre el sistema electoral actual y a quién beneficia. En un post anterior ya traté de identificar la principal causa de la desproporcionalidad del sistema, que no es la ley D’Hondt por mucho que algunos se empeñen en repetir, pero no quise entrar a valorar los efectos que produce nuestro sistema electoral. Ahora, tras apreciar la confusión existente sobre el tema, recupero el texto que ya utilice con anterioridad para tratar de ver con datos las ventajas y desventajas que produce el sistema respecto a las distintas formaciones políticas.
Tasa de ventaja.
La discusión sobre quién sale beneficiado y quién perjudicado en el sistema electoral actual tiene, inicialmente, una solución simple. Basta con acudir a los datos de las últimas elecciones y apreciar el diferente coste en votos que tiene cada escaño obtenido. Aunque para conocer realmente quién sale beneficiado y quién perjudicado debemos ir más allá y calcular el número de votos que vale cada escaño por si solo, que en nuestro caso es de 70.463 votos. Para despejar aún más las dudas, se puede obtener la “tasa de ventaja” de cada partido al dividir el porcentaje de escaños por el porcentaje de votos, de forma que un 1 en esta tasa signifique que se han obtenido un número de escaños equivalente al número de votos. La tasa de ventaja es un buen indicador pero debe tenerse en cuenta que, cuándo se trata de partidos pequeños, un sólo escaño más, o uno menos, puede hacer variar considerablemente su valor.

En la tabla podemos ver como IU necesita más de 256 mil votos para obtener cada escaño, mientras, en el otro extremo, al PNV le bastan poco más de 60 mil votos. La diferencia es claramente apreciable al fijarnos en la tasa de ventaja. En los dos primeros partidos, PSOE y PP, la tasa de ventaja es de 1,10 y 1,12 respectivamente, lo que viene a decir que el primero está sobrerrepresentado en un 10% mientras el segundo lo está en un 12%. La situación alarmante es la de IU que obtiene una tasa de ventaja de 0,29, lo que vienen a significar que está infrarrepresentada en un 71%.
Tales números tienen una significación aún mayor si se comparan con un reparto de los escaños en proporción a los votos obtenidos. Así, teniendo en cuenta a los 11 partidos que cuentan con representación en el congreso, tendríamos la siguiente tabla, dónde se reflejan los escaños que corresponderían a cada partido y el número de escaños que pierde actualmente, si es negativo, o que gana, si es positivo.

Queda patente en la tabla que los grandes beneficiados con el actual sistema electoral son los dos principales partidos, PSOE y PP, mientas que quién más paga sus efectos negativamente es IU. El resto de partidos, que no son de nivel estatal, obtienen un número de escaños, en general, equivalente al número de votos, con algunas excepciones que varían en 1 o 2 diputados. Este último dato encaja con la advertencia anterior sobre el valor de la tasa de ventaja para partidos pequeños.
El por qué de todo esto tiene que ver con varios factores, como el tamaño del partido o la concentración del voto, pero principalmente está relacionado con las diferentes circunscripciones existentes y sus efectos sobre la proporcionalidad del sistema. Los números podrán de nuevo ayudarnos a abordar ese tema, pero eso será la escusa para un nuevo post.
Por último, recordar que en estas líneas se habla de ventaja y desventaja respecto a un sistema de reparto de escaños proporcional a los votos obtenidos. Esto no quiere decir que tal sistema sea el ideal, pero si ayuda a entender el por qué un mayor número de votos no supone más escaños y viceversa.
Datos: Ministerio del Interior. Resultados electorales.
Fuente: Penadés, Alberto. “El sistema electoral español (1977-1996)”, Cap. 7 “En torno a la democracia en España”
Me parece que cuando calculas los escaños que corresponderían a cada partido si estos estuvieran en proporción a los votos obtenidos, le otorgas a los dos mayores partidos (PP y PSOE) más de lo que obtendrían. Por ejemplo el PSOE: los 157 escaños que le das suponen un 44,86 % del Congreso cuando este partido sacó el 42,59% de los votos. Por tanto, si el sistema fuera proporcional debería tener 149 o 150 escaños.
Juan
Febrero 13, 2008 a 13:35
El problema está en una mala explicación por mi parte. Como digo en el texto:
“…reparto de los escaños en proporción a los votos obtenidos. Así, teniendo en cuenta a los 11 partidos que cuentan con representación en el congreso…”
Es decir, cuento exclusivamente los votos que reciben los partidos que llegaron al congreso y desecho el resto de votos (casi el 5% si no me equivoco). De no hacerlo así y contar directamente el porcentaje de votos sobre el total, implicaría incluir un número mucho mayor de partidos con 1 escaño, e incluso 6 escaños quedarían vacíos pues corresponderían al 1,58% de votos en blanco.
Tu comentario es cierto, pero de alguna manera tenía que seleccionar los datos y la forma fue centrarme sólo en los partidos con escaños. El fallo fue mío al no dejar el tema lo suficientemente claro.
Saludos.
Manuel Fontenla
Febrero 13, 2008 a 17:57
[...] Cansu d’escuchar y escuchar siempres el mesmu cuentu. Vamos cuntar otru diferente. [...]
pinga a pinga y acabes moyáu » Soria, [Teruel], Segovia, Ávila, Palencia, Cuenca, Guadalajara, … Castiella
Marzo 1, 2008 a 3:16